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miércoles, 8 de octubre de 2014

Tres combinaciones de fármacos que pueden ser accidentalmente letales

Según datos de los Centros para el Control de Enfermedades, cerca del 28% de los adultos de entre 20 y 59 años toman drogas prescritas en algún momento. A veces es necesario tomar más de uno o dos medicamentos, pero el combo equivocado podría tener consecuencias perjudiciales e incluso podrían ser letales. Todos deberíamos estar atentos a estos emparejamientos y siempre preguntar a un médico antes de mezclar drogas.
SSRIS + Opioides (antidepresivos + analgésicos)
Algunos antidepresivos trabajan incrementando los niveles de la “hormona feliz” o serotonina. Y ciertos analgésicos pueden tener el mismo efecto. Llevando a una persona a experimentar demasiado de lo bueno. Niveles muy altos de serotonina pueden causar agitación, temperatura corporal alta y  ritmo cardíaco y respiración rápidos.
Opioides + Benzodiacepinas (analgésicos + ansiolíticos)
Ambos tipos de drogas actúan como antidepresivos y pueden significar un dulce alivio si te encuentras muy ansioso o con un dolor intenso- o muy ansioso al anticipar que sentirás un dolor intenso (por ejemplo, por una cita odontológica). Pero dichas píldoras pueden también disminuir los ritmos cardíaco y respiratorio, a veces demasiado.
Opioides + Benzodiazepinas + Carisoprodol (analgésicos + ansiolíticos + relajante muscular)
La mayoría de los médicos saben que este combo podría ser letal. Sin embargo, un paciente podría encontrarse tomando los tres medicamentos- tal vez prescritos por tres diferentes doctores- sí, digamos, le ha dado un tirón en la espalda y esta luchando con un estrés intenso en el trabajo.
Fuente: Health (Time)
http://www.psyciencia.com/

martes, 29 de abril de 2014

Dr. Javier Rivera, experto en fibromialgia del Hospital Gregorio Marañón



"Hay tres vías: medicación, ejercicio y terapia psicológica, que son imprescindibles en estos momentos en el manejo de la fibromialgia"

La fibromialgia es una enfermedad crónica, caracterizada por dolor músculo esquelético generalizado, fatiga, y otros muchos síntomas de intensidad importante, que afecta a millones de personas en todo el mundo, la mayoría mujeres (su prevalencia es de 20 mujeres por cada hombre). Solo en España se estima que el 2,4% de la población mayor de 18 años encaja en los criterios diagnósticos de la fibromialgia, y eso teniendo en cuenta que muchos casos todavía no han sido detectados, por tratarse de una patología con un diagnóstico difícil, y que suele retrasarse con respecto a la aparición de los primeros síntomas. Aunque en la actualidad no tiene cura, el Dr. Javier Rivera, experto en fibromialgia del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid, se muestra optimista sobre futuros avances en su tratamiento porque, dice, “es una enfermedad en la que no hemos alcanzado ni muchísimo menos ni todo el conocimiento ni todas las posibilidades terapéuticas que admite”, y aconseja a los pacientes que se impliquen en su cuidado, porque su calidad de vida depende en gran medida de su actitud ante la enfermedad.

Entrevista realizada por Eva Salabert

La fibromialgia comparte muchos síntomas con otras patologías, ¿cuándo, entonces, se considera que un paciente tiene fibromialgia? ¿Cuáles son los síntomas específicos que la definen y distinguen de otros trastornos similares?

El síntoma fundamental de la fibromialgia es el dolor crónico en aparato locomotor. Es el síntoma de contacto con el hospital o la consulta, es decir, ese es el primer síntoma. Cuando se hace la anamnesis –la recogida de datos del paciente–, aparecen inmediatamente otros síntomas que son también muy prevalentes, como las alteraciones del sueño, la rigidez matutina, los trastornos de la esfera cognitiva, dolores de cabeza, que son aquellos que presentan, digamos en bloque, los pacientes; es decir, que casi el cien por cien de los pacientes tiene ese tipo de sintomatología.

¿Qué pruebas o criterios se emplean para diagnosticar la fibromialgia?

El diagnóstico es exclusivamente clínico, es decir, el conjunto de manifestaciones clínicas es lo que habitualmente nos orienta en el diagnóstico de cualquier enfermedad, y concretamente en el caso de la fibromialgia son estos síntomas que te he dicho, y muchos otros más, que no aparecen en la totalidad de los pacientes, pero que van unidos sin duda a lo que es la fisiopatología de la fibromialgia. A la hora de enfocar el diagnóstico lo primero que nos llama la atención siempre es el conjunto de síntomas que tiene, y que habitualmente es muy numeroso, y luego una característica muy especial de estos pacientes es que las manifestaciones clínicas que refieren son siempre de una intensidad importante, no es algo que pase desapercibido, que te cuenten como un síntoma más, como un detalle más…, sino que habitualmente son síntomas que alcanzan un grado de intensidad importante si lo comparas con ese mismo síntoma en otras enfermedades. Así, primero, las manifestaciones clínicas típicas, segundo, la agrupación de muchas de ellas y, tercero, la intensidad de las manifestaciones, rápidamente orientan hacia el diagnóstico de fibromialgia.

Esta enfermedad es significativamente más frecuente en las mujeres, ¿a qué es debido?

Sí, es tan frecuente como de 20 a 1, aproximadamente. No sabemos exactamente por qué, aunque hay varias teorías, y quizá la más lógica es que sea un tema hormonal, pero en todos los estudios que se han hecho, ninguno ha arrojado un resultado concluyente en cuanto a que la mujer tiene más facilidad de presentar el problema por su diferencia hormonal con respecto al varón. Otra historia que se ha investigado mucho es el papel social que desempeña la mujer en general en la sociedad mundial, porque el problema de la fibromialgia es casi igual aquí en Occidente, que en Asia o en África incluso, lo que pasa es que la percepción o la visualización de la enfermedad en otros países es distinta a la que tenemos en el mundo Occidental. Pero, en fin, yo creo que con lo que hay que ligarlo lógicamente es con el tema hormonal.

Desde hace unos años, cada vez conozco más casos de personas –en este caso mujeres– que han sido diagnosticadas de fibromialgia ¿se trata de una enfermedad muy frecuente?

"En España, el 2,4% de la población general mayor de 18 años encaja en los criterios diagnósticos de la fibromialgia"

En España, que hay un estudio epidemiológico ya desde hace unos años, exactamente el 2,4% de la población general mayor de 18 años encaja en los criterios diagnósticos de la enfermedad. Encajar en los criterios diagnósticos de la enfermedad significa que esas personas tienen ya la enfermedad perfectamente establecida, pero también hay casos de fibromialgias que todavía no están perfectamente establecidas y que, por cierto, ese debe ser nuestro enfoque en el futuro, es decir, detectarlas antes.

No se conocen las causas exactas de la fibromialgia, aunque sí se considera que existen algunos factores que pueden propiciarla, ¿hay alguna forma de prevenir su aparición?

"Tiene que haber una base de predisposición sobre la que actúe el factor desencadenante para que se produzca la fibromialgia"

No, no la hay. Se consideran factores desencadenantes cualquier tipo de estrés, o bien estrés físico, o estrés emocional. El estrés físico asociado a la aparición de la fibromialgia está relacionado con infecciones, fundamentalmente infecciones crónicas, con accidentes de tráfico, con cirugías, traumatismos, etcétera. Y en cuanto al estrés emocional, pues todo puede influir, por ejemplo, a veces de repente salta a la prensa médica un trabajo en donde se ha demostrado, no sé, que el abuso sexual desencadena fibromialgia, pues efectivamente, el porcentaje de mujeres agredidas sexualmente que tienen fibromialgia es mayor que el resto de la población femenina. Pero pueden intervenir desde temas laborales, como situaciones de acoso laboral, o la pérdida del trabajo, hasta problemas familiares…, todas las circunstancias que crean un estrés emocional importante son factores desencadenantes, pero solo desencadenantes, es decir, que tiene que haber algo más, tiene que haber una base de predisposición sobre la que actúe el factor desencadenante para que se produzca la fibromialgia.

¿Existe predisposición genética?

Sí, sí, eso está muy estudiado. Es más, te diré que el estudio genético es uno de los campos más activos en el momento, y en ese sentido hay varios trabajos que indican claramente que existen una serie de genes, una serie de polimorfismos genéticos, asociados íntimamente con el desarrollo de la fibromialgia, y eso va un poco en consonancia a la agregación familiar que existe. Hay familias con una probabilidad incluso ocho veces mayor de padecer fibromialgia. Hay una agrupación familiar, y en una misma familia, por ejemplo en cuatro generaciones que son más o menos las que habitualmente conviven, se dan varios casos de fibromialgia. Lo que no hay es una transmisión directa de padres a hijos; es decir, que si la madre tiene la enfermedad, no quiere decir que la hija la tenga, pero sí es mucho más probable en determinadas familias que una prima tenga también fibromialgia. En resumen, hay un componente genético, y ese componente genético se traduce en una agregación familiar clara.

El paciente de fibromialgia debe implicarse en el tratamiento

La fibromialgia provoca numerosos síntomas, y algunos son fluctuantes y no siempre tienen la misma intensidad. ¿Cuáles son los tratamientos más indicados para estos pacientes?

"Las situaciones especiales de estrés físico y emocional hacen que estos pacientes tengan más brotes de la enfermedad"

En la fibromialgia, creo que como en cualquier enfermedad, hay una base sintomática, que está siempre presente, y luego hay unos síntomas que efectivamente fluctúan, y fluctúan un poco en relación a lo que te comentaba antes de los factores desencadenantes; es decir, que situaciones especiales de estrés físico y emocional hacen que estos pacientes tengan más brotes de la enfermedad. Son pacientes que pasan temporadas malas, y muchas de las temporadas malas guardan una estrecha relación con alguna otra historia que les está perjudicando o atenazando. Ahora mismo, por ejemplo, la situación laboral que vivimos en nuestro país está desencadenando brotes en pacientes. No solamente es lo que vive el paciente, sino lo que le toca vivir por su familia, como sus hijos, o su pareja, que están en situaciones precarias; eso les produce un estrés que hace que su fibromialgia adquiera en ese momento unas características más intensas. Es una enfermedad que evoluciona en forma de brotes.

En cuanto al tratamiento de la fibromialgia, se pueden hacer muchas cosas, y lo dramático es no hacer nada, porque cuando no se hace nada la enfermedad evoluciona desastrosamente. El tratamiento es imprescindible, porque conseguimos controlar la situación, evitar brotes y, sobre todo, evitamos el deterioro del paciente. Piensa que, según los estudios, esta enfermedad aparece, como edad media, a los 47 años, y el paciente va a convivir con ella el resto de su vida. Y, claro, a los 47 años la situación es muy buena, pero 20 años más tarde la situación ha cambiado, y si no hemos conseguido controlar el problema, la fibromialgia alcanza ya unas dimensiones que se escapan completamente al control del propio paciente, y por supuesto del médico, deteriorando enormemente la calidad de vida del paciente.

Por lo tanto, no podemos permitir que la enfermedad evolucione sola. Y creo que hay tres vías demostradas que mejoran a estos pacientes: una de ellas es el tratamiento farmacológico, ya que tenemos fármacos que controlan bien algunos de los síntomas de la enfermedad; la segunda es el ejercicio físico, que es fundamental porque está comprobado que los pacientes que tienen una buena dinámica de ejercicio físico en sus vidas están siempre muchísimo mejor; y la tercera es la vía psicológica, son pacientes que con un buen entrenamiento psicológico superan mejor todos los problemas que les van surgiendo. Es decir, que esas tres vías: medicación, ejercicio y terapia psicológica, son imprescindibles en estos momentos en el manejo de la fibromialgia.

Entonces, los pacientes de fibromialgia, a pesar del dolor y el cansancio, que limitan su actividad, ¿deben hacer ejercicio físico regularmente?

"En la fibromialgia el papel que juega el paciente en su propia curación es muy importante, porque el que hace ejercicio es el paciente, el que cambia sus hábitos de vida es el paciente, el que deja de fumar es el paciente…"

Sí. En nuestra sociedad lo que pensamos, lo que piensa el paciente, es que la medicina lo soluciona todo, es decir, ‘yo me pongo malo, y si hay una pastilla, pues me la dan y me curo, y si es una cirugía, pues mejor todavía porque ni siquiera me tengo que tomar la pastilla…’, eso es un poco el concepto que hay, y que funciona en un porcentaje de enfermedades, pero alguna se escapa de esa historia. En el caso de la fibromialgia, el papel que juega el paciente en su propia curación es muy importante, porque el que hace ejercicio es el paciente, el que cambia sus hábitos de vida es el paciente, el que deja de fumar es el paciente. El sistema sanitario no tiene forma de conseguir ese tipo de cosas que dependen exclusivamente del paciente, y cuando hay una enfermedad como ésta, en la que las pastillas tienen solo un recorrido limitado y no existe otro tipo de terapia, como por ejemplo cirugía, no queda más remedio que centrarnos en lo otro. El paciente que entiende bien esto que estoy diciendo es un paciente que evoluciona bien, el paciente que no entiende esto, y sigue pretendiendo que el sistema sanitario resuelva su problema, es precisamente el que peor evoluciona.

¿Es ese el principal consejo que se le podría dar a un paciente de fibromialgia, que se implique en su propia curación?

Pues yo creo que sí, que es uno de los consejos que con más frecuencia damos, e intentar convencer al paciente de la importancia de su papel, y de que no ponga en manos del sanitario toda la solución de su problema. Y quizás sea uno de los consejos más importante, junto a conseguir unos estándares de vida muy buenos, y en función de lo buenos que sean, así evolucionará la enfermedad.

Avances en investigación y tratamiento de la fibromiagia

¿Se ha producido algún avance significativo que haga pensar que en algún momento se podrá llegar a curar la fibromialgia?

Yo creo que el avance más importante que se ha producido en los últimos 20 años con el tema de la fibromialgia es precisamente que en estos momentos es una enfermedad que se ve, se reconoce, mientras que hace 20 años a las pacientes se las tildaba con los mayores calificativos de desprecio que te puedas imaginar: locas, histéricas, desequilibradas… Era una situación dramática, porque la gente se encontraba mal, estaba enferma, y encima era marginada por la sociedad médica, porque no estoy hablando solo de la sociedad en general, sino incluso de la sociedad médica. Y todavía hoy hay médicos que dicen que no creen en la fibromialgia.

En cuanto al conocimiento de la enfermedad, hemos podido acotar un poco qué es lo que está ocurriendo, es decir, la base patológica, la base fisiopatológica de la fibromialgia, y se debe a trastornos de las moléculas que se encargan de la transmisión del estímulo nervioso, tanto a nivel del sistema nervioso central, como del sistema nervioso periférico. Se han descrito montones de alteraciones, y esas alteraciones son las que en estos momentos se intentan corregir con las últimas moléculas que están saliendo al mercado, que básicamente son fármacos que actúan sobre el sistema nervioso central, como los antidepresivos, los anticonvulsivantes, los hipnóticos, los antipsicóticos… Con todos estos fármacos estamos consiguiendo avances en el tratamiento. El problema quizá es que estos medicamentos están diseñados para otro tipo de enfermedades, y en estos pacientes no funcionan igual, con lo cual el ajuste es mucho más delicado en ellos que en un paciente que, por ejemplo, tiene un problema de psicosis maníaco-depresiva, al que le administras un antipsicótico y la mejoría suele ser espectacular, mientras que aquí no es así porque no tienen una psicosis maníaco-depresiva.

¿Hay entonces que personalizar el tratamiento, adaptándolo a cada paciente de fibromialgia?

"Estoy convencido de que la fibromialgia se puede detectar en el instituto, y creo que debemos actuar analizando a los jóvenes que con 18 años ya presentan algunos rasgos que sugieren que en el futuro pueden desarrollar la enfermedad"

El ajuste del tratamiento en un paciente con fibromialgia es un ajuste muy fino, y creo que lo que tenemos que evitar es la iatrogenia, es decir, el daño que se hace al administrar un tratamiento. Ese daño con estos fármacos es muy evidente, porque los fármacos que actúan sobre el sistema nervioso central tienen muchísimos efectos secundarios, y cuando estás atiborrando a un paciente con este tipo de fármacos, muchas veces prevalecen los efectos secundarios; de hecho, muchos de los síntomas que me cuenta el paciente en la consulta no son de la fibromialgia, sino precisamente de los fármacos que está tomando para tratarla. Por ello, hay que ajustar el tratamiento a la dosis mínima imprescindible, para que mejore, pero sin provocar un efecto secundario inaceptable, que es algo que también me encuentro con frecuencia, que el paciente viene absolutamente hecho polvo porque está recibiendo por ejemplo opioides mayores –que se han puesto de moda en el tratamiento del dolor–, y está en unas condiciones lamentables porque está enganchado a los opioides y ese es su problema, no la fibromialgia, que ha pasado a un segundo plano.

¿Qué medidas se podrían adoptar en el marco del actual sistema de salud para mejorar la calidad de vida de los pacientes de fibromialgia?

"El mensaje más positivo acerca de la fibromialgia en el momento actual es que no hemos alcanzado ni todo el conocimiento ni todas las posibilidades terapéuticas que admite"

En la sociedad actual, con la situación de la sanidad que estamos viviendo, creo que tenemos un reto doble. Por un lado, darle al paciente el mejor tratamiento posible, que ahora no se está haciendo, porque no hay conocimiento, no hay desarrollo de unidades específicas, y eso hace que el paciente reciba un tratamiento un poquito fragmentado; y muchas veces no hay coordinación, y las listas de espera también son bastante negativas en este asunto. Por ello, uno de los retos es mejorar la asistencia sanitaria actual, que yo creo que es mejorable. Y el segundo reto es algo más ambicioso, y es la detección precoz. Yo estoy convencido que la fibromialgia se puede detectar en el instituto, y creo que es donde debemos actuar, analizando a los jóvenes, que con 18 años ya presentan algunos rasgos que sugieren que en el futuro pueden desarrollar la enfermedad. Hay que centrarse en esos jóvenes para que cuando lleguen a los 47 años, que es la edad media de diagnóstico, no tengan ya una fibromialgia que luego nos va a costar controlar mucho más que si la hubiéramos controlado desde los 18 años. Además, en la fibromialgia tenemos datos que nos permiten valorar los factores desencadenantes o agravantes.

Lo más importante son los mensajes optimistas, positivos, y yo creo que el mensaje más positivo acerca de la fibromialgia en el momento actual, es que es una enfermedad que tiene solo un cierto recorrido en cuanto a curación; es decir, que no hemos alcanzado ni muchísimo menos ni todo el conocimiento ni todas las posibilidades terapéuticas que admite, hoy por hoy. Y el reto es precisamente eso, alcanzarlo.

Incluso en un momento como el que estamos viviendo, donde se está recortando por todas partes, y parece que todo se está viniendo abajo, incluso con los medios actuales que tenemos, es posible mejorar la situación. Solamente haciendo bien las cosas en estos momentos, creo que el recorrido es muy esperanzador, es muy positivo para el paciente con fibromialgia.

Supongo que a nivel internacional se seguirá investigando, y espero que los resultados de esa investigación vayan después en beneficio de todos…

España, en otras épocas, concretamente antes de la crisis, era uno de los países más productores de investigación en fibromialgia, pero ha caído en picado, y en estos momentos los proyectos de investigación en fibromialgia se cuentan con los dedos de las manos.

Las políticas europeas se han dirigido siempre a salvaguardar el sistema sanitario, porque en Europa el sistema sanitario cubre el coste del medicamento, y cada vez que la agencia europea del medicamento tiene que aprobar un medicamento se lo piensa mucho porque sabe que eso va a repercutir directamente en cada uno de los sistemas sanitarios, a diferencia por ejemplo de los americanos, que saben que el que lo soporta es el paciente directamente, o la compañía de seguros contratada por el paciente.

Entonces se da la circunstancia, que es paradójica completamente, de que la FDA, que es la agencia americana, aprueba medicamentos para el tratamiento de la fibromialgia, y los aprueba en base a los ensayos clínicos que se han hecho en Europa, entre otros. Y aquí no se aprueban, con los mismos estudios, los mismos medicamentos, y eso se entiende muy mal. Y sobre todo el que lo entiende muy mal es el paciente, porque ya sabes que hoy en día la gente se entera cinco minutos más tarde de que ha ocurrido algo, y te vienen diciendo, por ejemplo, ‘oiga, es que me he enterado que en Estados Unidos acaban de aprobar la pregabalina para la indicación de fibromialgia’, y resulta que aquí no la han aprobado.

http://www.webconsultas.com/

lunes, 24 de marzo de 2014

Neurobiología del dolor

Introducción y desarrollo
Las lesiones de la piel o de los órganos internos producen descargas en las fibras aferentes nociceptivas que inervan la zona dañada y, como consecuencia del proceso inflamatorio subsiguiente, sensibilizan las terminaciones nociceptivas. La actividad de los nociceptores sensibilizados produce dos alteraciones diferentes de la sensibilidad dolorosa:1. Un cambio en la modalidad de las sensaciones evocadas por la activación de los mecanorreceptores de bajo umbral, que cambia de tacto a dolor (alodinia), y 2. Un aumento en la magnitud de las sensaciones dolorosas evocadas por los nociceptores mecanosensibles (hiperalgesia).
La alodinia y la hiperalgesia demuestran la naturaleza dinámica de la sensación dolorosa, cuya presencia e intensidad dependen de la historia inmediata de las zonas afectadas y no sólo de la intensidad del estímulo.Mientras dure la lesión inicial y el proceso de reparación de la misma, existirá una actividad aumentada en los nociceptores que inervan esta zona.
Estos aumentos de actividad nerviosa causan a su vez cambios centrales de excitabilidad como consecuencia de lazos de retroalimentación positiva entre la médula espinal y regiones supraespinales y de las acciones celulares de algunos neurotransmisores. Entre los posibles candidatos se han estudiado las acciones de los receptores NMDA y de las neurocininas como mediadores de los aumentos centrales de excitabilidad inducidas por estimulaciones nocivas.

Conclusión
En su conjunto, el procesamiento central de la información nociceptiva combina los elementos clásicos de la vía nerviosa del dolor con la plasticidad dinámica característica de las acciones de los neurotransmisores no convencionales.

http://www.psyciencia.com/

miércoles, 8 de enero de 2014

De la Valentía y el Dolor Crónico...

Quienes padecemos dolor crónico sabemos del interrogante continuo sobre como seguir... de que manera... cuanto... porqué??? Y tanta otra cosa como nos surja según el momento anímico...
Muchas personas hacen de la queja un modus operandi, un vinculo manipulatorio con quienes los padecen verdaderamente. Otros se inventan y reinventan alicientes cotidianos que hagan que el seguir dia a dia tenga una preponderancia tan importante como el poder creer que ese día soñado, imaginado llegará...
Por eso Gente Fuerte, Gente Linda, Gente Valiente, centrensé, sigan intentando, trabajensé, reinventen modos y maneras, convénzanse que se merecen un mejor trato que no sea el imaginar una pensión, un bastón o un reconocimiento por el dolor padecido...
Reconozcansé como seres humanos inteligentes, útiles, fuertes y valientes, corajudos y empecinados, y no permitan padecer el estigma de la calificación enfermeiza de la sociedad que condena al vulnerable.
VAMOS QUE LA VIDA ES MÁS QUE ESO!!!
DE TODOS DEPENDE!!

martes, 9 de octubre de 2012

Brote fibromialgico

Olvidar que se padece fibromialgia, es tan certero como que cuando reaparece el brote de dolor parece mentira haber vivido días enteros sin padecer...
En una época eran cientos de días de dolor en el año, frente a una decena de días aliviados...
Hoy Gracias a Dios, a mi empecinamiento por seguir, las cifras se invirtieron, y mayoritariamente agradezco a Dios el vivir mi vida cotidiana sin padecer a continuidad.
Pero en ésta última semana fueron tres, largos-agotadores-interminables tres días, en que el brote fibromialgico me recordó que por allí anda "el enemigo" acechando y esperando aparecer, hacerse ver. hacerse notar, para que ponga en práctica mis tácticas y estrategias.
Y al padecer recordaba todo lo aprendido sobre la enfermedad, pude ver claramente que dado que los últimos tiempos fueron de tristezas y angustias, y escaleras que se suben y bajan, y falta total de descanso, y poco sueños reparador, éstos tres únicos días -por el momento- son benditos, porque ayer se alivió la carga.
El dolor disipado a partir de disparos certeros y ácidos, nos recuerdan que hay momentos, horas, días, semanas de gozo y de "poder hacer".
Quizá en eso se base el ser fibromialgico, en saber valorar los días buenos y aceptar los malos, en sostener esos malos, con la esperanza de los buenos por venir, y el recuerdo de los buenos vividos.
Y seguir, siempre seguir, marchar, buscar caminos alternativos, como esa fiera que escapa del acecho del cazador.
Ser Fuertes, a pesar de todo...


jueves, 26 de julio de 2012

Danza-Movimiento Terapia para la Fibromialgia


FIBROMIALGIA: EL DOLOR HABLA A TRAVÉS DEL CUERPO

Taller para la comunidad
Actividad Arancelada
Cuándo: Viernes 3, 10, 17 y 24 de Agosto
Duración: Dos horas durante cuatro viernes de 9 a 11 hs.
Profesional: Lic. Victoria Schvartzman - Danza / Movimiento Terapia - Depto. de Terapias Basadas en las Artes
Solicitar información en info@ineco.org.ar, 4-812-0012- Pacheco de Melo 1860 CABA

Descripción
En la Danza/Movimiento Terapia los componentes neurobiológicos, psicológicos y sociales están incluidos en el proceso de tratamiento no convencional. Es un proceso activo, donde la atención se centra en la cuerpo. Es el cuerpo que baila, dibuja y habla. El cuerpo y la mente conforman a la persona, son uno, y para poder entender el dolor, debemos escucharlos desde todas las dimensiones que hablen de la persona: física, psíquica, emocional y social. Con la danza / movimiento terapia mejoramos y apoyamos los tratamientos convencionales desde la función física y psicológica para encontrar nuevas y mejores formas de sobrellevar el dolor.
Objetivos
Este taller tiene el objetivo de facilitar la toma de conciencia del cuerpo, proveer la forma de escucharlo y aprender a diferenciar entre sentir dolor y sentir las emociones, y de esta forma, lograr una relación saludable con el cuerpo y mejorar la calidad de vida en general

miércoles, 6 de julio de 2011


Espasmo muscular
Un calambre o inflamación muscular es el nombre común de un espasmo muscular, especialmente en la pierna. Los espasmos musculares se pueden presentar en cualquier músculo del cuerpo. Cuando un músculo tiene un espasmo, se contrae sin el control de la persona y no se relaja.

Causas, incidencia y factores de riesgo
Los espasmos musculares a menudo se presentan cuando un músculo está sobrecargado o lesionado. El hecho de hacer ejercicio sin haber tomado suficientes líquidos (estando deshidratado) o con bajos niveles de minerales, como potasio o calcio, hace que la persona tenga más probabilidad de sufrir espasmos musculares.

Algunos espasmos ocurren debido a que el nervio que se conecta a un músculo se irrita. El ejemplo clásico de esto es una hernia discal que irrita los nervios raquídeos a medida que salen de la espalda, produciendo dolor y espasmo.

Los espasmos en la pantorrilla ocurren comúnmente al patear durante la natación y también se pueden presentar en la noche mientras la persona está en la cama. Los espasmos de la parte superior de la pierna son más comunes con actividades como correr o saltar. El espasmo en el cuello (columna cervical) puede ser un signo de estrés.

Síntomas
Cuando se presenta un espasmo muscular, el músculo se siente muy tenso y algunas veces se describe como un nudo. El dolor puede ser intenso.

Signos y exámenes
El médico puede diagnosticar los espasmos musculares por la presencia de músculos tensos o duros que son muy sensibles al tacto. No existen estudios imagenológicos ni exámenes de sangre que puedan diagnosticar esta afección. Si la causa del espasmo es la irritación de un nervio, como sucede en la espalda, una IRM puede servir para encontrar la causa de dicha irritación.

Tratamiento
Al primer signo de espasmo muscular, se recomienda suspender la actividad e intentar estirar y masajear el músculo afectado. En un principio, el calor ayuda a relajar el músculo, aunque la aplicación de hielo puede servir después de presentarse el primer espasmo y cuando el dolor haya mejorado. Si el músculo aún sigue dolorido, los medicamentos antiinflamatorios no esteroides pueden ayudar con el dolor. En casos más graves, el médico puede prescribir medicamentos antiespasmódicos.

Después de recibir tratamiento, el médico debe buscar la causa del espasmo para evitar que se vuelva a presentar. Si existe compromiso de un nervio irritado, podría ser necesario recurrir a la fisioterapia o incluso a una cirugía.

La causa más común de calambres musculares durante actividades deportivas es la deshidratación y, a menudo, tomar agua o bebidas para deportistas los aliviará.

Expectativas (pronóstico)
Los espasmos musculares mejorarán con reposo y tiempo y su pronóstico es excelente para la mayoría de las personas. Las técnicas de entrenamiento apropiadas deben evitar que los espasmos se presenten de manera regular. Si la causa de un espasmo ha sido un nervio irritado, se podría necesitar más tratamiento y los resultados pueden variar.

Situaciones que requieren asistencia médica
En caso de que la persona presente un espasmo muscular con un dolor intenso, debe consultar con el médico e, incluso, si los espasmos no son intensos, el médico le puede ayudar a cambiar el programa de ejercicios para reducir el riesgo de que ocurran espasmos musculares en el futuro.

Prevención
•Hacer estiramiento para mejorar la flexibilidad
•Cambiar las sesiones de entrenamiento para ejercitarse dentro de las capacidades
•Beber mucho líquido mientras se hacen ejercicios e incrementar la ingesta de potasio (el jugo de naranja y los bananos son excelentes fuentes de este elemento).

jueves, 7 de abril de 2011

Al menos 800 mil personas paceden fibromialgia en Argentina


Se estima que 850 mil personas en Argentina padecen fibromialgia, una afección dolorosa crónica que afecta las articulaciones, músculos, tendones y tejidos blandos, mientras especialistas alertaron sobre las dificultades para el diagnóstico de la enfermedad

Nueve de cada diez casos de fibromialgia se presentan en mujeres y la enfermedad "a menudo se asocia con el Síndorme de Fatiga Crónica (SFC), un cansancio o agotamiento fuerte y prolongado que no se alivia con el descanso y disminuye la capacidad para desempeñarse en tareas cotidianas", manifestaron expertos. La fibromialgia es una enfermedad dolorosa crónica que se caracteriza por provocar dolor extendido y persistente en las articulaciones, músculos, tendones y otros tejidos blandos. Los síntomas pueden presentarse en niños, pero en la mayoría de los casos las manifestaciones ocurren durante la postmenopausia. La enfermedad provoca dolor generalizado durante más de tres meses en al menos once de los dieciocho puntos del cuerpo previstos para confirmar la presencia de la afección.

Otros síntomas de fibromialgia son fatiga, agotamiento extremo continuo, confusión, pérdida de memoria a corto plazo, pensamiento desorganizado, depresión, hipersensibilidad táctil, visual y auditiva, dificultad en la concentración, insomnio y dolores musculares.

La fibromialgia fue reconocida como enfermedad recién en 1992 por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La presidente de la Asociación Civil FibroAmérica, Blanca Mesistrano, consideró "muy difícil tratar una enfermedad si no se reconoce que existe. Apuntamos a concientizar para que los afectados busquen solución, y para que los médicos traten de conocer más sobre esta patología".
"El dolor no se ve. La fibromialgia no deja rastros en análisis, ni en el cuerpo y el diagnóstico es difícil de hacer", sostuvo la titular de la entidad. Mesistrano dijo que se trata de "una enfermedad que afecta al sistema nervioso central, que por alguna causa desconocida modifica el impulso que llega al cerebro".

"Esto lleva a que estímulos como la brisa o el roce de la ropa sean interpretados en forma errónea como dolor", manifestó la titular de la entidad. El Jefe del Departamento de Reumatología del Hospital de Agudos Cosme Argerich, Osvaldo Messina, dijo que la fibromialgia "es una de las enfermedades reumatológicas más frecuentes" y manifestó que "se estima que de 2 a 5 por ciento de la población la padece".

"No es fácil realizar el diagnóstico de fibromialgia porque muchos médicos no especializados desconocen su existencia y minimizan los síntomas, asociándolos a trastornos psiquiátricos", explicó el especialista, y afirmó que "las formas de presentación clínica pueden ser muy variadas". En ese sentido, mencionó "dolor difuso crónico, trastornos del sueño, cansancio, cefaleas, hormigueo, ansiedad, boca y ojo secos, colon y vejiga irritable".

"Sin embargo, la manifestación cardinal es el dolor difuso, junto con la sensibilidad dolorosa a la palpación de regiones anatómicas específicas en 11 de 18 puntos gatillo", precisó el especialista. Messina expresó que "existen medidas terapéuticas eficaces que permiten mantener una buena calidad de vida al paciente con fibromialgia" y dijo que "muchas personas aún no están diagnosticadas y cargan con todos los síntomas de la enfermedad, con una calidad de vida empobrecida.

miércoles, 16 de marzo de 2011

lunes, 7 de febrero de 2011

sábado, 22 de enero de 2011


Factores que cierran la puerta del dolor

-Calma y relajación.
-Control de ansiedad.
-Aumentar el optimismo.
-Reducir la depresión.

- No centrar la atención en el dolor.
- Distracciones.
- Conocimiento acerca del dolor.
- Estrategias para el control del dolor

Factores que abren la puerta del dolor

-Gravedad de la herida.
-Tamaño de la herida.
-Tensión muscular.

-Ansiedad,nerviosismo.
- Ira, enfado.
-Depresión, tristeza.
-Preocupaciones.

-Atención hacia el dolor.
- Aburrimiento.
- Pensamientos negativos.
- Falta de control sobre el dolor.

Los cambios climáticos, estrés, depresión, ansiedad, exceso de ejercicio, son factores que abren la puerta del dolor y contribuyen a un empeoramiento de los síntomas.

martes, 30 de noviembre de 2010


El dolor crónico afecta a la vida personal y social del paciente
El dolor es un síntoma por el que acuden al médico de familia la mayor parte de los pacientes. Y es algo que genera no solo disconfort y malestar sino una enorme preocupación en el paciente y en su entorno. Cada persona percibe el dolor de una forma más o menos intensa, pero a grandes rasgos podemos diferenciar dos tipos de dolor frecuentes, el dolor agudo y el dolor crónico. En cualquier caso, existe tratamiento y alivio para la mayoría de los casos.

El dolor es un hecho subjetivo y la mejor medida es la que puede dar el propio paciente; para ello, el médico le pide que cuantifique el dolor en una cantidad que puede estimarse del 0, que es no tener dolor, al 100 que es el máximo. Después debe caracterizar el dolor, explicar cómo es, dónde duele y desde cuándo.

Hay técnicas que intentan objetivizar el dolor; técnicas que miden la temperatura de la zona, otras que miden las estimulaciones eléctricas que derivan de la zona dolorida, otras miden el registro a nivel cerebral la sensación dolorosa. Se puede ver como personas que tienen un dolor en determinadas partes del cuerpo y se vuelve crónico, como se va modificando el mapa de su cerebro y como se va alterando, a su vez, cuando se le aplican tratamientos para irlo controlando. Hay técnicas que intentan cuantificarlo y caracterizarlo.

El dolor es una de las causas más frecuentes de consulta; una de cada 5 personas que acuden a un centro de atención primaria lo hacen por dolor. los más frecuentes son los dolores ósteoarticulares, derivados de artrosis, lumbalgias de tipo mecánico, traumatismos...; luego les siguen un grupo de dolores del tipo dolor de cabeza y otros tipos como el dolor neuropático producido por la propia alteración del sistema nervioso y después el dolor oncológico, derivado de procesos tumorales. También existe un grupo mixto llamado misceláneas, donde están la fibromialgia, el dolor crónico no definido, la odontalgia...

Cuando el dolor dura más de 3 meses, empieza a tener características propias, ya no ligadas a la lesión que lo produjo y llega a establecer un cuadro que puede considerarse una entidad patológica. Entonces el objetivo es tratar al propio dolor más que a la causa que lo provocó. El dolor crónico hace sufrir a quien lo padece y va ligado a la sensación de depresión, pobreza, de pensamientos de destrucción y afecta a la vida social y personal del paciente.

Un dolor agudo es fácil de tratar, pero el dolor crónico es más complicado. Necesita tratamiento y un enfoque multidisciplinar que impliquen terapias físicas, psicológicas y farmacológicas. Dentro de estas hay tres grandes grupos, donde están los analgésicos puros (paracetamol, opioides) que alivian el dolor; antiinflamatorios, que alivian el proceso inflamatorio que pueda acompañar al dolor y los coadyuvantes, donde están fármacos que inicialmente no se espera que sirvan para este cuadro pero que tienen importancia, puesto que controlan determinados tipos de dolor como los antiepilépticos, los moduladores del estado de ánimo y que controlan el dolor crónico de características neuropáticas.

Un parche transdérmico es una forma de administrar un medicamento a través de la piel, en el que hay un material con un fármaco diluido en él y a través del contacto directo con la piel se va absorbiendo de forma progresiva la sustancia. Se utiliza para fármacos del tipo opioides o derivados que son para dolores moderados. Con ellos, se evitan lesiones gastrointestinales.

domingo, 3 de octubre de 2010

miércoles, 25 de agosto de 2010

FIBROMIALGIA Y TAI CHI


BOSTON (ESTADOS UNIDOS), 20 Ago. (Reuters/EP) -


Los movimientos lentos y fluidos del Tai Chi combaten mejor el dolor y otros síntomas de la fibromialgia que otros ejercicios convencionales de estiramiento, según un estudio realizado por expertos de la Facultad de Medicina de la Universidad Tufts de Boston (Estados Unidos) y publicado en 'New England Journal of Medicine'.

El Tai Chi nació como un arte marcial en China y se centra en realizar movimientos lentos y gráciles, respirando y relajándose en un esfuerzo por mover una hipotética energía a través de todo el cuerpo.

Para demostrar su eficacia contra los síntomas de la fibromialgia, un total de 33 voluntarios recibieron durante tres meses lecciones de Tai Chi, con dos sesiones semanales de una hora. Además, se les animó a practicar al menos 20 minutos al día estas técnicas.

Otro grupo de voluntarios recibió clases de estiramiento, similares a los que cualquier individuo puede realizar al despertarse por las mañanas.

Para calibrar la efectividad de ambos tratamientos, el equipo dirigido por Chenchen Wang, de la Universidad Tufts, uso varias herramientas de evaluación, entre ellas una que medía los síntomas de la fibromialgia en una escala de 100 niveles.

Las personas que practicaron Tai Chi vieron mejorar sus puntuaciones en una media de 28 puntos, en comparación con los nueve puntos de mejora que, de media, consiguieron los participantes del grupo que realizó estiramiento.

Las mejoras continuaron durante los tres meses que recibieron las lecciones de Tai Chi, según Wang, quien asegura que estos pacientes "cambiaban de una semana a otra". "El dolor y la depresión se reducían, y muchos de estos voluntarios estaban deprimidos", asevera.

Aunque los autores dicen que este estudio debe repetirse un grupo mayor de participantes para ver si, por ejemplo, el entusiasmo del profesor juega un papel en la mejoría o compararlo con otros ejercicios, como el yoga.

La fibromialgia afecta a 200 millones de personas en todo el mundo, es una enfermedad difícil de diagnosticar y también de tratar, ya que no existen directrices claras sobre cómo enfrentar los síntomas, entre los que se incluye dolor, fatiga, rigidez y dificultades para conciliar el sue

domingo, 4 de julio de 2010


Glutamato implicado en la fibromialgia
Un estudio norteamericano muestra que los niveles de este neurotransmisor en una región cerebral específica se asocian al dolor que experimentan los afectados.


Jano.es

Investigadores de la Universidad de Michigan han profundizado en el origen de la fibromialgia al hallar un vínculo clave entre el dolor y el glutamato.

Publican en "Arthritis & Rheumatism" que en los pacientes con fibromialgia disminuye el dolor cuando se reducen los niveles de glutamato. Estos resultados podrían emplearse en el desarrollo de nuevos tratamientos para la citada enfermedad.

El glutamato es un neurostransmisor encargado de transportar información entre las neuronas del sistema nervioso. Cuando es liberado por una neurona, se expande a través del espacio que hay entre las células y se une a receptores de la siguiente neurona provocando que incremente su actividad.

Ya se sospechaba que el glutamato podía tener un papel en la fibromialgia, pues estudios anteriores habían mostrado, mediante el uso de resonancia magnética funcional, que algunas regiones cerebrales en pacientes con la enfermedad estaban sobreexcitadas, entre ellas la región conocida como ínsula.

Por ello, los investigadores de Michigan plantearon la hipótesis de que esa sobreexcitación podía deberse al glutamato en esa región. Para comprobarlo utilizaron espectroscopia de resonancia magnética por protones, utilizada en un grupo de pacientes con fibromialgia al tiempo que se sometían a sesiones de acupuntura o falsa acupuntura para reducir el dolor.

Tras cuatro semanas de tratamiento, el dolor tanto clínico como experimental disminuyó de manera significativa, pero los autores resaltan el hallazgo de que la reducción del dolor se asoció a los niveles de glutamato en la ínsula.

miércoles, 5 de agosto de 2009


La Guía del Paciente para el Síndrome de Fatiga Crónica & Fibromialgia

11: Minimizar brotes


Los brotes, a veces llamados crisis o recaídas, son una parte común y a menudo desmoralizadora de la enfermedad crónica. Aparte de crear dolor y malestar añadido pueden ser profundamente preocupantes. Empeorar puede plantear dudas sobre si son posibles el control y una mejora duradera. Este capítulo ofrece estrategias para ayudarte a manejar la irregularidad de tu enfermedad y sus efectos físicos y psicológicos.

¿Tienes un brote ahora mismo?
Si actualmente experimentas síntomas intensos tienes que preguntarte si tus síntomas te son familiares o si son nuevos, o si son síntomas con una nueva intensidad. Si tu situación te parece familiar te podrían ayudar las sugestiones a continuación. Si tu situación parece nueva y diferente, podrías tener algo nuevo además del SFC o de la fibromialgia. En este caso piensa en conseguir ayuda médica. Si tus síntomas son muy agudos y severos, por ejemplo si tienes dolor de pecho, te desmayas o vomitas sangre, tienes que buscar ayuda médica de inmediato. No asumes que los síntomas intensos sean simplemente un brote de SFC o fibromialgia. Recuerda que una mayoría de pacientes con SFC y fibromialgia tiene uno o más problemas médicos adicionales y que los pacientes con SFC y FM también sufren de problemas agudos y de enfermedades largas.

Limitar la severidad de los brotes
Hay muchas cosas que puedes hacer para pasar un brote. Algunas son acciones; otras son ajustes mentales para hacer que la situación sea más comprensible o que traen consuelo.

Descanso extra
La estrategia más común para superar los brotes es el descanso extra hasta que decrezca la crisis. Como dice un estudiante de nuestro programa "Cuando tengo un brote, no importa la razón, me digo a mi mismo de hacer lo que me dice mi cuerpo: ¡descansar! Si tengo algo planeado para ese día intento decirme que puede esperar hasta otro momento." Otro dice "una de mis reglas para vivir con SFC es: si falla todo lo demás, vete a cama. Esta regla me otorga el permiso de realizarme que a veces no tengo poder sobre la enfermedad y que lo más inteligente que puedo hacer es rendirme a ella."

Actuar inmediatamente
Puedes reducir la duración de un brote o incluso prevenirlo si actúas nada más empezar a intensificarse los síntomas. Un miembro de uno de nuestros grupos dijo " Tan pronto como empiezo a sentirme nervioso, mareado o cansado o que tenga dolor muscular (todos indicadores que hay un brote inminente), dejo de hacer lo que estaba haciendo, me voy a mi dormitorio, bajo las persianas y me acuesto. Esta simple acción hace que empiece a sentirme mejor. Luego practico respiración profunda para aclarar mi mente. Esto rato de relajación me puede llevar desde 45 minutos hasta más de dos horas. Habitualmente, me levanto refrescado y con energía y puedo reanudar todas mis actividades normales." Lynne Matallana informa tener un éxito parecido para limitar los efectos de la migraña. Escribe que se enseñó a si misma reconocer las señales de aviso de un inminente ataque de migraña y que, al emplear inmediatamente unas técnicas de relajación, era capaz de disminuir la intensidad de la migraña o incluso de prevenirla. Más sobre detectar y prestar atención a las señales de aviso de los brotes, en la discusión de prevención de brotes del Capítulo 7.


Posponer, delegar u eliminar tareas
Reducir las actividades posponiendo tareas, pidiendo ayuda o incluso dejando algo como superfluo puede ayudar a que se agilice el final de una crisis. Una cursillista dijo "Si realmente no soy capaz de hacer algo, el hecho de pedir ayuda o abandonar las cosas menos importantes me ayuda a reducir el estrés y mis brotes." Otra recomienda "En caso de brote no dudo tanto como antes en pedir ayuda, tanto para las tareas diarias, como para cualquier otra cosa que surge. Sé que mi familia me quiere ayudar y ellos se sienten bien si me echan una mano."

Buscar consuelo y apoyo
Los cursillistas informan que les ayuda decirse a si mismos palabras de consuelo y conectar con otras personas. Ya que los brotes pueden ser muy desalentadores, puede ayudar que te digas palabras tranquilizadoras a ti mismo, como "este brote terminará, tal como lo hicieron todos los otros." El auto-consuelo puede ayudar para que te relajes y calmes las voces internas que insisten que jamás mejorarás. Para más sobre hablar contigo mismo, mira la sección titulada "Cambiar tus pensamientos" en el Capítulo 13.

Puede ser útil que hables con alguien en quien confías porque te puede dar las sugestiones o consuelo, o simplemente por sentirte conectado con otra persona. Una estudiante dijo "Cuando tengo una crisis intento buscar apoyo. Es mucho más duro estar sola cuando estoy en brote, por esto busco una voz amable al teléfono para que me reconforte." Otra escribió "He comprobado que es muy útil que hable con alguien cuando estoy en plena crisis. Muchas veces no importa de qué hablamos; simplemente sentirme conectada a algo ajeno a mi me ayuda a levantar el ánimo."

Prepararse
Tener las cosas a mano y en su sitio puede ayudar a reducir la ansiedad de un brote y hacer que sea más fácil de llevar. Varios estudiantes han descrito como se organizan para los brotes. Uno tiene grandes provisiones de comida en casa, incluyendo alimentos que pueden cocinar su esposo e hijos. También ha reorganizado su dormitorio para tener lo que puede necesitar cerca de su cama. "Me da mucha paz mental saber que estoy preparada cuando viene un brote."

Volver lentamente a la normalidad
Los largos periodos de descanso pueden crear frustración si piensas en todo lo que quieres hacer, pero que no puedes por culpa de tus síntomas. Esta frustración puede llevar a que retomes el nivel normal de actividades antes de que tu cuerpo esté preparado, llevando a su vez a otro brote. La estrategia final para limitar el impacto de los brotes es volver gradualmente a un nivel normal de actividades. Una estudiante escribe "Cuando siento demasiado pronto el impulso de volver al trabajo, visualizo cómo me sentiría si lo hiciera. Esto suele ser suficiente para convencerme de tomar descanso extra durante otros dos días."

Identificar los desencadenantes de los brotes
Algunos brotes se deben a las oscilaciones propias de tu enfermedad ("waxing and waning"), pero otras crisis son causadas por factores que más o menos puedes controlar. Estos factores pueden ser acciones que haces o a eventos que puedes aprender a manejar o evitar. Puedes empezar por conseguir controlar los brotes identificando sus desencadenantes, cosas que predeciblemente causan una intensificación de tus síntomas. He aquí algunos desencadenantes de brotes que a menudo son mencionados por las personas en nuestro programa. Para más ideas, mirar la sección sobre los desencadenantes de brotes en el Capítulo 7.

Exceso de actividad
Como he discutido anteriormente, vivir "fuera de los límites de energía" es una causa habitual de síntomas intensos vía el ciclo de "push and crash". Las personas en nuestros grupos han distinguido entre la sobre-actividad de este tipo a la que llaman a veces sobre-actividad que lamentan, y otro tipo, sobre-actividad planeada. La primera puede ser una forma de vida que te da la sensación de estar fuera de control; la última es el resultado de una decisión premeditada. A veces un evento puede ser importante, como unas vacaciones o participar en las fiestas familiares y estás dispuesto a aceptar las consecuencias. (Mirar la discusión de los eventos especiales abajo.)

Dormir mal
El sueño no-reparador puede intensificar los síntomas y precipitar un círculo vicioso en el que los síntomas y el dormir mal se refuerzan entre sí. Esto es un problema especialmente habitual en las personas con fibromialgia. (Para maneras para escapar del círculo, mirar el Capítulo 8.)

Otras enfermedades
Contraer una enfermedad aguda o tener múltiples enfermedades crónicas puede reducir la energía y empeorar los síntomas. Puedes reducir los brotes si tratas las otras condiciones y reconoces que éstas intensifican los síntomas. Una persona en nuestro programa dijo "He aprendido que tengo que bajar mis expectativas y mi nivel de actividades cuando tengo una enfermedad extra, y así no hago que este inevitable brote empeore y dure más tiempo." Otro comentó "Me he dado cuenta que tengo cuatro o cinco diferentes problemas de salud. Tengo que tratar los otros, pero también cuidar mi SFC."

Estrés
SFC y fibromialgia son muy sensibles al estrés, de manera que minimizar el estrés puede prevenir brotes. Los factores estresantes pueden incluir eventos emocionalmente cargados, como problemas económicos, una revisión de la incapacidad o una mudanza, o puede ser a largo plazo, como un conflicto familiar. Un estudiante dijo "Intento evitar todas las situaciones que producirán estrés porque el estrés inevitablemente desencadena brotes." Cuando se preguntó a otra estudiante como había reducido sus síntomas de fibromialgia, contestó "Me divorcié de mi esposo." De la misma manera podemos intensificar las crisis con nuestras expectativas sobre nosotros mismos o con nuestras reaccionas al estrés. Más en el capítulo sobre el manejo del estrés.

Eventos especiales
Incluso las ocasiones que esperamos ansiosamente como una excursión, una boda o las vacaciones, pueden desencadenar un brote. Eventos como estos a menudo están asociados a expectaciones (tanto internos, como de otros) sobre nuestro nivel de participación, nos hacen sentirnos presionados hacía un nivel de actividades más alto que de costumbre. Pero tales eventos no tienen porque llevar a un brote. Posiblemente podrás minimizar el coste de tu participación si ajustas tu programa. Podrías, por ejemplo, atender a una fiesta familiar en vez de ser la anfitriona. O vas y solo te quedas dos horas, en vez de todo el día o descansas regularmente. Viajar puede ser más factible si eres menos activa que de costumbre y si descansas extra. Para más sobre planificarse para los eventos especiales, mirar la sección titulada "Hoja de cálculo para Eventos Especiales" en el Capítulo 7.

Prevenir brotes
Puedes utilizar tu conocimiento sobre los desencadenantes de brotes y las estrategias descritas en esta sección para tenerlos al menos parcialmente bajo tu control, limitando tanto su severidad, como su frecuencia. Encontrarás ocho estrategias descritas en esta sección. Además quizás quieres utilizar las hojas de cálculo del Capítulo 7 para concienciarte de las señales de aviso de los brotes y para planear tu respuesta. (Ver las secciones sobre "Señales de Aviso de Brotes" y "Responder a las señales de aviso" en este capítulo.)

Acompasarte
Acompasar es una estrategia favorita para traer estabilidad a la vida y para prevenir brotes. El término cubre una variedad de estrategias, como las descritas en el Capítulo 10. Como mínimo el acompasar significa ajustar la actividad a los límites impuestos por la enfermedad y por las circunstancias. Como nos dijo una persona "He recortado sustancialmente mi nivel global de actividades, y cuando me siento cansado, recorto aún más."

Acompasar también puede implicar tener cortos periodos de actividad. Particularmente con las tareas que implican movimientos repetitivos, como preparar la comida, puedes evitar los síntomas partiendo la tarea en cinco o diez segmentos de x minutos con un descanso entre cada rato de trabajo. El mismo principio se aplica también al trabajo mental como sugiere un estudiante que dice "Las cosas estresantes, como la declaración de la renta, las hago en trocitos. Si dejas que se acumulan, solo aumentas el estrés."

Es posible que evites un incremento de tus síntomas si cambias entre diferentes actividades y si incluyes actividades sanas en tu día. "Lo que me ayuda es equilibrar mis actividades físicas y mentales, separarlas por frecuentes descansos. Recientemente he introducido un sistema con listas de control para recordarme las actividades que son buenas para mi, como caminar, hacer ejercicio, relajarme y el ocio."

Por último podrías añadir estabilidad a tu vida viviendo según un programa más realista. Esto implica tanto programar una apropiada cantidad de actividades, como permitir que haya mucho tiempo entre ellas, sin luchar por incluir demasiado. Una persona en nuestro programa explicó haber implementado la programación marcándose prioridades. Dijo "definitivamente me ayuda hacer una lista de las actividades semanales y diarias para poder priorizarlas. Sé cuanta actividad física soy capaz de manejar en un día, me acuerdo y hago mi lista adaptado a ello. Me permito al menos una hora de descanso por la tarde, por eso hay un hueco para ella en mi lista diaria."

Otra estrategia de acompasamiento es tener una rutina diaria. Vivir tu vida de forma planificada y predecible puede ayudar a reducir los brotes por dos razones. Primero, la rutina es menos estresante que la novedad. Y, segundo, tener una vida predecible incrementa tus posibilidades de vivir dentro de tus límites. Tu capacidad para hacer esto depende de que primero comprendas tus límites en detalle y que luego crees de un programa de actividades y descanso que respecta estos límites. Puedes leer sobre técnicas para definir tus límites en el Capítulo 9.

Algunas personas han tenido éxito con unas reglas muy detalladas e individualizadas que crearon para si mismas, como está descrito en el capítulo sobre el acompasamiento. Una variante de esta estrategia es escribir una lista diaria de "cosas por hacer". Algunas personas con severa niebla mental encontraron que es útil que peguen unas cuantas instrucciones para si mismos en algún sitio prominente, como la nevera. Hay ideas sobre la creación de listas de "cosas por hacer" en las hojas de cálculo diarias y semanales en el Capítulo 7.

Otra estrategia similar es tener una serie de reglas para las circunstancias específicas. Por ejemplo, hay personas que se marcan un límite sobre la distancia que quieren conducir, cuánto tiempo estar en el ordenador y cuánto tiempo estar con sus familiares. Si desarrollas unas guías específicas para ti podrás simplificar el manejo de la enfermedad haciéndote dos preguntas "¿En qué situación me encuentro ahora mismo?" y "¿Cuál es mi regla para esta situación?"

Descanso
Los descansos programados, si se hacen de manera regular, pueden prevenir brotes. Asimismo, tomarse un descanso extra antes, durante y después de los eventos especiales, como las excursiones y las vacaciones, o después de una enfermedad segundaria, te puede ayudar para evitar crisis o limitar su severidad. He aquí lo que dicen dos personas de nuestro programa sobre el valor del descanso.

Opino que mis dos descansos diarios de quince minutos han sido la cosa más importante que he hecho para ayudar mi recuperación.



¡No puedo descansar suficiente! Cuanto más descanso de calidad puedo incorporar al día, aunque solo sean ratitos cortos, mejor me siento.



Si sabes que se acerca una temporada de esfuerzo inusual, algo como una excursión o una reunión familiar, podrías reducir sus efectos negativos descansando más que de costumbre durante varios días de antemano, y también descansar extra durante y después del evento. Una mujer en uno de nuestros grupos adoptó este abordaje para ir a una boda. Los dos días anteriores hizo siestas extra largas y limitó su actividad. Llegó temprano a la boda, había organizado de antemano un sitio donde podía dormir después de la ceremonia. Durante la semana después de la boda también echo siestas más largas de lo habitual y limitó su actividad. Aunque experimentó cierta intensificación de sus síntomas la víspera de la boda, no tuvo un "crash". Llamó la experiencia un éxito doble, ya que disfrutó de la boda y limitó el precio que pagó.

Tener registros
Tener un diario de salud puede reducir los brotes de dos maneras. Primero, los registros te ayudan a definir tu capacidad de energía, porque te dan una detallada comprensión de tus límites. Los registros te pueden permitir responder preguntas como: ¿cuántas horas al día puedo ser activo sin intensificar mis síntomas? ¿Cuánto necesito dormir? ¿Con cuánta consistencia tengo que mantenerme dentro de mis límites? ¿Cuáles son los efectos de los eventos estresantes? ¿Cuáles son los desencadenantes de mis brotes?

Segundo, los registros pueden servir como fuente de motivación. Ver la evidencia de una conexión entre la sobre-actividad y el incremento de los síntomas te puede ayudar a que te mantengas responsable de tus acciones. Asimismo, hacer un gráfico de tus registros puede ofrecerte un potente refuerzo visual de tus éxitos, demostrando una motivación hacía la mejoría. Como escribió JoWynn Johns "Hice un gráfico de mis porcentajes mensuales de días y noches buenos....necesitaba hacer visible esta información para probarme los efectos del esfuerzo mental e emocional, y de la actividad física. Quería evidencia concreta de los efectos de mantenerme dentro de mi límite. Ya que limitar mi vida de esta manera es tan duro para mi, tenía que demostrarme que valía la pena."

Hacer ajustes mentales
Muchas de las técnicas de manejo que ayudan a limitar los brotes requieren nuevos hábitos y comportamientos, pero su fundamento está en tus nuevas expectativas más bajas que, a su vez, están basadas en la aceptación de tus límites. He aquí lo que dijeron varios estudiantes en nuestro programa sobre los ajustes mentales que han hecho.

Para mi ha sido importante aceptar mi nueva vida con el SFC, seguir adelante y darme cuenta que no voy a volver a mi yo anterior. He tenido que redefinir mis expectativas basadas en mi nuevo yo. Bajar mis estándares e intentar liberarme del perfeccionismo ha sido gran parte de ello.


He decidido que, para variar, está bien que me cuide de mi misma, de la misma manera que cuidaría de otra persona.


He aceptado que probablemente jamás me recuperaré completamente y al darme cuenta de esto, estoy descubriendo mejores formas para convivir con las enfermedades.


Respetar las señales del cuerpo
Cuando empiezan los síntomas, hay una fuerte tentación de responder "forzando la máquina" ("pushing through"). Un abordaje diferente, escuchar en ese momento las señales corporales, puede prevenir problemas, tal como sugieren las siguientes cuotas.

He aprendido las señales de ir demasiado lejos y tengo una buena idea de cómo y cuándo tengo que frenar para prevenir un brote grande. Considero que esto es una mejora inmensa si comparo con cómo empecé.


Me he vuelto más consciente de las señales de aviso que me envía mi cuerpo cuando hago demasiado y estoy aprendiendo a parar tan pronto aparecen los síntomas - incluso aunque solo se trata de echarme durante unos minutos.


Ser asertivo
Tienes que defenderte porque esto te puede ayudar a cubrir tus necesidades, reducir el estrés y así prevenir brotes.

Comunicar claramente cuando necesito medicinas, descanso o un rato de silencio y tomar tiempo para estas cosas cuando lo necesito [todo esto] me ayuda a prevenir un brote.


Es extremadamente importante para mí que comunique mis necesidades y límites a los demás. Constato que mis verdaderos amigos lo aceptan y a menudo me recordarán que tengo que descansar o parar lo que estamos haciendo.


Aprovechar la soledad
El tiempo a solas puede reducir el estrés y permite cargarse las baterías.

Estar sola me ayuda a poner todo en equilibrio. He constatado que es tan necesario y llena tanto como el descanso. Empiezo a conocerme, me y escucho lo que me dice mi cuerpo sobre lo que necesito en este momento.


Perseguir el placer
Una enfermedad crónica a menudo significa dolor y frustración. Procura tener en tu vida actividades que proporcionan placer porque te reducen la frustración y así será más fácil vivir dentro de tus límites. Si te acompasas, es menos probable que te sobrepasas.

Intento hacer muchas cosas agradables, poco a poco, para mantener fluyendo las endorfinas.


Tengo que hacer tiempo para el placer o para actividades agradables. Esto es crucial para encontrarme bien. Nutro mi lado creativo, porque me proporciona mucho placer y validación en mí mismo. Disfrutar de la belleza de la naturaleza, ya que hay tanta a mi alrededor.


Referencias
Matallana, Lynne. The Complete Idiot's Guide to Fibromyalgia. New York: Penguin, 2005.

domingo, 2 de agosto de 2009


LA RM DEMUESTRA QUE LOS SUJETOS CON FIBROMIALGIA SIENTEN DOLOR
ANTE CIERTOS ESTÍMULOS SE ACTIVAN LAS ÁREAS CEREBRALES CORRESPONDIENTES
Associació Catalana d’Afectats de Fibromiàlgia

Un nuevo estudio de imágenes cerebrales ha confirmado que los
pacientes con fibromialgia realmente sienten dolor. De hecho, el
estudio muestra que los pacientes con este trastorno sentían dolor
severo, que se detectó por las señales dolorosas en sus cerebros. El
dolor procedía de leves toques en sus dedos y los más afectados
sentían una sensación desagradable, según los resultados de un
estudio que se publica en el último número de Arthritis &
Rheumatism.
Para relacionar la sensación subjetiva de dolor con unas señales
cerebrales objetivas, el equipo de Richard Gracely, del Centro
Médico de la Universidad de Georgetown, en Washington, ha
empleado una forma rápida de resonancia magnética, denominada
RM funcional, en 16 pacientes con fibromialgia y en 16 controles
sanos.
Como resultado de las pruebas efectuadas, Gracely ha indicado
que "este es el primer estudio que ofrece un método objetivo que
corrobora las sensaciones de los pacientes que sufren fibromialgia
y lo que sucede en sus cerebros cuando sienten dolor. También ofrece
a los investigadores un mapa de las áreas del cerebro que se
activan con estos dolores”.
Imágenes del dolor
La resonancia empleada en el trabajo ha ofrecido unos datos de las
molestias específicas producidas por la fibromialgia. "Los resultados,
combinados con otros trabajos efectuados por nuestro grupo
nos convencen de que existe algún proceso patológico que hace
que los pacientes sean más sensibles”
En el estudio, los pacientes con fibromialgia y los controles se sometieron
a una resonancia magnética durante un periodo de unos 10
minutos, mientras que un pequeño dispositivo, que medía la presión
ejercida, presionaba la uña del pulgar. La presión sobre el dedo variaba, lo que permitía medir los cambios que se producían en la
sensación de dolor.
Los pacientes que sentían dolor con una presión moderada sobre su
dedo mostraron un aumento de la actividad cerebral en 12 zonas
mientras que los sujetos del grupo control que recibieron la misma
presión solamente mostraron una activación de dos zonas cerebrales.
Cuando se incrementó la presión en los pulgares de los sujetos del
grupo control se activaron las áreas cerebrales del dolor; pero sólo
se activaron ocho áreas en los cerebros de los pacientes.
En todos los sujetos con fibromialgia se activaron dos áreas cerebrales
concretas y las que se mantuvieron silenciosas se empezaron
a activar cuando sintieron el mismo nivel de dolor. Esta respuesta
sugiere que los pacientes intensifican su respuesta al dolor en algunas
zonas cerebrales y reducen la respuesta en otras.
(Arthritis & Rheumatism 2002; 46 (5) : 1.136-1.138)