Mostrando entradas con la etiqueta neurobiologia del dolor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta neurobiologia del dolor. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de octubre de 2014

Tres combinaciones de fármacos que pueden ser accidentalmente letales

Según datos de los Centros para el Control de Enfermedades, cerca del 28% de los adultos de entre 20 y 59 años toman drogas prescritas en algún momento. A veces es necesario tomar más de uno o dos medicamentos, pero el combo equivocado podría tener consecuencias perjudiciales e incluso podrían ser letales. Todos deberíamos estar atentos a estos emparejamientos y siempre preguntar a un médico antes de mezclar drogas.
SSRIS + Opioides (antidepresivos + analgésicos)
Algunos antidepresivos trabajan incrementando los niveles de la “hormona feliz” o serotonina. Y ciertos analgésicos pueden tener el mismo efecto. Llevando a una persona a experimentar demasiado de lo bueno. Niveles muy altos de serotonina pueden causar agitación, temperatura corporal alta y  ritmo cardíaco y respiración rápidos.
Opioides + Benzodiacepinas (analgésicos + ansiolíticos)
Ambos tipos de drogas actúan como antidepresivos y pueden significar un dulce alivio si te encuentras muy ansioso o con un dolor intenso- o muy ansioso al anticipar que sentirás un dolor intenso (por ejemplo, por una cita odontológica). Pero dichas píldoras pueden también disminuir los ritmos cardíaco y respiratorio, a veces demasiado.
Opioides + Benzodiazepinas + Carisoprodol (analgésicos + ansiolíticos + relajante muscular)
La mayoría de los médicos saben que este combo podría ser letal. Sin embargo, un paciente podría encontrarse tomando los tres medicamentos- tal vez prescritos por tres diferentes doctores- sí, digamos, le ha dado un tirón en la espalda y esta luchando con un estrés intenso en el trabajo.
Fuente: Health (Time)
http://www.psyciencia.com/

lunes, 24 de marzo de 2014

Neurobiología del dolor

Introducción y desarrollo
Las lesiones de la piel o de los órganos internos producen descargas en las fibras aferentes nociceptivas que inervan la zona dañada y, como consecuencia del proceso inflamatorio subsiguiente, sensibilizan las terminaciones nociceptivas. La actividad de los nociceptores sensibilizados produce dos alteraciones diferentes de la sensibilidad dolorosa:1. Un cambio en la modalidad de las sensaciones evocadas por la activación de los mecanorreceptores de bajo umbral, que cambia de tacto a dolor (alodinia), y 2. Un aumento en la magnitud de las sensaciones dolorosas evocadas por los nociceptores mecanosensibles (hiperalgesia).
La alodinia y la hiperalgesia demuestran la naturaleza dinámica de la sensación dolorosa, cuya presencia e intensidad dependen de la historia inmediata de las zonas afectadas y no sólo de la intensidad del estímulo.Mientras dure la lesión inicial y el proceso de reparación de la misma, existirá una actividad aumentada en los nociceptores que inervan esta zona.
Estos aumentos de actividad nerviosa causan a su vez cambios centrales de excitabilidad como consecuencia de lazos de retroalimentación positiva entre la médula espinal y regiones supraespinales y de las acciones celulares de algunos neurotransmisores. Entre los posibles candidatos se han estudiado las acciones de los receptores NMDA y de las neurocininas como mediadores de los aumentos centrales de excitabilidad inducidas por estimulaciones nocivas.

Conclusión
En su conjunto, el procesamiento central de la información nociceptiva combina los elementos clásicos de la vía nerviosa del dolor con la plasticidad dinámica característica de las acciones de los neurotransmisores no convencionales.

http://www.psyciencia.com/