martes, 27 de abril de 2010

Te invito a participar...


Internacionalmente se está utilizando el cuestionario que encontrás a continuación, te invito a que participes bajándotelo a tu compu y respondiendolo, del mismo modo te pido que lo reenvíes respondido a:
seminariosygrupos@gmail.com
Los resultados obtenidos serán publicados como tabla en éste blog y serán utilizados para trabajar y trabajarnos en el tema que nos aúna la FIBROMIALGIA.
Desde ya que los datos personales serán respetados y no publicados.
Tod@s sabemos que queda mucho por andar en el camino que compartimos, pero sin hacer lo que a cada uno nos corres´pnda, será imposible dejar de ser invisibles para la Opinión Pública.
Mil Gracias por participar y por confiar!
Mabel.-

También se asocia en el síndrome de fatiga crónica
La explicación vírica de la fibromialgia, a estudio

EPVALENCIA, 23 Abr. (EUROPA PRESS) -


La conselleria de Sanitat valencianay la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir (UCV) investigarán conjuntamente sobre algunas enfermedades en pacientes de fibromialgia y síndrome de fatiga crónica de la Comunidad Valenciana, según informó el Arzobispado en un comunicado.

El conseller de Sanitat, Manuel Cervera, en calidad de presidente de la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunitat Valenciana (FISABIO) y el rector de la UCV, José Alfredo Peris, firmaron ayer un acuerdo de colaboración para llevar a cabo el proyecto denominado 'Estudio correlacional de infecciones virales y alteraciones de la enzima RNasaL en pacientes de fibromialgia y síndrome de fatiga crónica de la Comunitat Valenciana'.

El objeto del proyecto es estudiar la posible relación causal que podría existir entre la enfermedad de la fibromialgia y algún factor de tipo vírico, según fuentes de la conselleria. El conseller explicó que "si esta conexión se confirmara significaría un importante avance en el conocimiento de la fibromialgia y futuras terapias".

El acuerdo "es un paso más en nuestro compromiso con los ciudadanos para conseguir nuevos logros en el campo de la investigación y de esta manera conseguir que la Comunitat siga siendo referente en Europa y en el mundo", agregó.

Por su parte, el rector de la UCV indicó que este proyecto de investigación "va a ser recibido como una gran noticia por las personas que padecen la fibromialgia y, al mismo, tiempo representa lo que queremos hacer las universidades valencianas y, dentro de ellas, la Universidad Católica: establecer una relación muy estrecha, tanto con los poderes públicos como con la sociedad civil, en el caso de las personas que se organizan para resolver sus problemas".

A través del acuerdo suscrito hoy, la conselleria de Sanitat y la Universidad Católica de Valencia se comprometen a aportar la metodología, los instrumentos y el personal necesario para llevar a cabo el proyecto, según las mismas fuentes.

jueves, 8 de abril de 2010


Fibromialgia y terapia cognitivo conductual
Autora: Dr. Dorothy McCoy


Descubrimientos recientes han disipado la creencia de que la fibromialgia es un trastorno psicosomático. Tiene una historia bastante corta como trastorno físico, logrando ese estatus hace tan solo unos 15 años.

La fibromialgia suele venir precedida de un trauma físico o psicológico. Durante muchos años, la etiología de la fibromialgia ha estado escondida entre un cenagal de preguntas sin respuesta. Algunos investigadores creen que los trastornos en los "sistemas endocrino y autónomo de respuesta al estrés se encuentran en la base de la etiología" de este angustioso estado (Millea y cols., 2001).

De acuerdo con Millea y sus colaboradores (2001), la fibromialgia es un proceso reumático caracterizado por dolor espontáneo y extendido de los tejidos blandos, problemas de sueño, fatiga y extensas zonas de sensibilidad al tacto o la presión". Los investigadores están empezando a apreciar y analizar las complejas relaciones existentes entre los componentes bioquímicos, fisiológicos y psicológicos del trastorno (Flemming, 1997). Flemming y sus colaboradores sugieren que la fibromialgia es un dolor mantenido mediante el sistema nervioso simpático, que se origina a partir de una herida o enfermedad. Dicha herida o enfermedad queda "ligada al mecanismo de lucha/huida que se conoce como el sistema nervioso simpático". No se sabe cómo se establece la relación, aunque una vez establecida, el dolor puede volverse crónico. Normalmente, cuando una herida se cura, el dolor (nuestro sistema de alarma biológico) ya no ejerce un efecto beneficioso. Por consiguiente, el dolor desaparece. Esta progresión normal hacia la curación no sucede en la fibromialgia. Es posible que el dolor crónico tenga también un objetivo beneficioso. Sin embargo, como estamos muy mal equipados para descifrar ese mensaje, el dolor crónico es considerado un fastidio médico tanto por los médico como por los pacientes.

Comorbilidad

La fibromialgia se acompaña a menudo de "fatiga, dolores de cabeza, síndrome del intestino irritable e insomnio" (Worrel, 2001). Además, los ejemplos más debilitantes de fibromialgia se encuentran con frecuencia en personas con una historia de depresión.

De acuerdo con Worrel, "El incremento de los niveles en el fluido cerebroespinal de sustancia P (un neurotransmisor asociado con la percepción incrementada del dolor) se encuentra en un número significativo de casos de fibromialgia. "Otros trastornos como hipotiroidismo y síndrome de dolor miofascial pueden imitar a la fibromialgia. Afortunadamente, el hipotiroidismo puede descartarse mediante un simple test.

Manejo del dolor crónico

Para tratar la fibromialgia se utilizan diversas técnicas. Los tratamientos a menudo se combinan en un paquete para obtener el mayor alivio para un paciente individual. Algunos tipos de dolor pueden tratarse "mediante métodos puramente psicológicos, como entrenamiento en relajación o ejercicios en imaginación" (Fleming y cols. , 1997). La imaginación guiada se utiliza para ayudar al paciente a relajarse, lo cual facilita la curación. Esta técnica se utiliza en cientos de hospitales alrededor del país para tratar diversas afecciones médicas. También se utiliza habitualmente en psicoterapia y clínicas para el tratamiento del dolor, y se encuentra disponible en grabaciones en cinta o CD.

La ansiedad y el estrés tienen un impacto negativo en los pacientes con fibromialgia. Millea (2002) sugiere que los estallidos de dolor pueden incrementar la carga de estrés del paciente; inversamente, el estrés ambiental puede iniciar los brotes de dolor. La relajación mediante imaginación guiada es una poderosa herramienta cuando se emplea para calmar a los pacientes y minimizar su respuesta al estrés.

Los profesionales de la salud necesitan oír las historias de sus pacientes acerca de los retos de vivir cada día con un trastorno de dolor crónico. Sentirse escuchados y comprendidos por sus médicos o terapeutas es una condición esencial para un tratamiento efectivo. Una afección crónica requiere el establecimiento de una relación en la que el profesional médico trabaje con el paciente para elegir los tratamientos más beneficiosos. Según las investigaciones, esto puede incluir ciertos tratamientos no farmacológicos como la Terapia Cognitivo Conductual, técnicas de relajación y masaje. Un estudio reciente publicado en la revista de la Asociación Médica Americana sugiere que los tratamientos que han demostrado ser más prometedores para "pacientes con fatiga crónica eran el ejercicio gradual y la terapia cognitiva" (Whiting, 2001). La fatiga crónica suele aparecer con frecuencia junto a la fibromialgia.

La clínica Mayo utiliza un programa de tratamiento multidisciplinar que incluye la psicoterapia para tratar la fibromialgia. Utilizan un programa intensivo de un día y medio. Parece que incluso este breve programa mejora los síntomas en el 70 % de los pacientes (Worrel, y cols., 2001).

En un estudio reciente, la terapia cognitivo conductual ofreció una aproximación alternativa que demostró una mejoría clínicamente significativa en seis semanas (Edlinger, 2001). En otro estudio sobre el síndrome de fatiga crónica, los investigadores compararon un tratamiento estándar con terapia cognitiva y un tratamiento estándar sin terapia cognitiva. "Un 73 % del grupo con terapia cognitiva pasaban menos tiempo en cama y funcionaban normalmente tras un año" (WebMD Health). Sólo el 27 % del grupo experimentó los mismos síntomas. Fleming (1977) sugiere ampliar la eficacia de los tratamientos tradicionales incluyendo trabajo corporal y relajación. Según el eminente médico Dr. Andrew Weil, las cintas de imaginación guiada son útiles para reducir el dolor y acelerar el proceso de curación. Además, algo tan simple y directo como un diagnóstico acertado puede legitimar la experiencia del paciente. Los pacientes se sienten aliviados al descubrir que tienen un trastorno médico y que el dolor no es imaginado.

En un estudio sobre el dolor lumbar, los investigadores encontraron que el entrenamiento en relajación era eficaz para reducir la severidad del dolor. 28 % de los pacientes tenían también fibromialgia. Muchos de los pacientes del estudio informaron de una reducción del dolor y otros síntomas, así como una "mejoría del funcionamiento y salud general" (Millea, 2001). Un panel de expertos concluyó que las técnicas de relajación era útiles para manejar el dolor crónico. Además, las técnicas eran útiles para manejar el estrés inherente a vivir con un dolor crónico. No obstante, otro estudio sugiere que los pacientes que creen que tienen poco control sobre sus síntomas informan de una fatiga más severa y crónica. La terapia cognitivo conductual está ayudando a los pacientes a cambiar sus creencias inexactas y contraproducentes y recuperar la sensación de control sobre sus vidas. La creencia en la propia capacidad para manejar una afección frecuentemente se convierte en una profecía autorrealizada.



La terapia cognitivo conductual y la terapia de relajación (que es una parte de ella) supone una opción de tratamiento no farmacológico para el dolor crónico. En resumen, según las investigaciones, la terapia cognitivo conductual y la relajación pueden utilizarse para incrementar las habilidades de afrontamiento, aliviar el dolor, promover patrones de sueño reparador, aumentar la sensación de control y bienestar, reducir la fatiga y mejorar la salud general.

http://www.cepvi.com/articulos/fibromialgia.shtml

jueves, 25 de febrero de 2010

lunes, 22 de febrero de 2010

EJERCICIO FÍSICO PARA EL PACIENTE FIBROMIÁLGICO


Normas para mantenerse activo:􀂃
Comience por una actividad mínima y haga pequeños incrementos semana tras
semana.
􀂃 Intente determinar a qué hora del día le es más fácil aumentar o programar su
actividad, es decir, que si Vd. se siente mejor a las 12 del mediodía o a las siete de la
tarde, haga ele ejercicio a esa hora y no a otra.
􀂃 Comente el inicio de su “plan de actividad” con su familia y amigos e intente
conseguir su colaboración para que respeten esa franja horaria.
􀂃 Sea riguroso en anotar su actividad y los incrementos programados.
􀂃 Si pierde un día de actividad no intente recuperarlo al siguiente, pero intente también
no perder el terreno ganado a la enfermedad.
􀂃 Tenga como objetivo inicial conseguir caminar 30 minutos cada día. Comience por
cinco minutos e incremente cinco minutos cada semana hasta conseguirlo.
Ejercicio
Los inicios de un programa de ejercicio son siempre difíciles y más en un enfermo con FM.
Deben establecerse nuevas rutinas que a veces modifican otras y deben cambiarse
prioridades. No espere cambios inmediatos, pero tenga la seguridad de que acabarán
produciéndose. En la gran mayoría de casos la percepción de mejoría debida a la práctica
de un ejercicio regular se describe como:
􀂃 Mayor seguridad en sí mismo y mayor grado de independencia.
􀂃 Sentirse mejor y con más energía.
􀂃 Le será más fácil controlar su peso.
􀂃 Disminuirán el dolor, la rigidez o la sensación de malestar general.
􀂃 Puede dismininuir su frecuencia cardíaca en reposo.
Centro Internacional de Medicina Avanzada – Servicio de Reumatología
Manuel Girona, 33 08034-BARCELONA Tf. 935 522 700
www.institutferran.org www.cimaclinic.com
4
Entrenamiento Aeróbico
El tipo de ejercicio aeróbico adecuado corresponde a un programa de bajo impacto, como
caminar, ir en bicicleta cómoda, ejercicio aeróbico en agua a temperatura confortable (30 º)
o natación (si sabe Vd. nadar bien). Estos tipos de actividad tienen muy bajo riesgo de
inducir traumatismos o lesiones musculares o articulares.
La práctica de ejercicio en un grupo homogéneo, es decir, que no sólo sufra la misma
enfermedad, sino que tenga grados de afectación similares, permite mejorar el cumplimiento
al minimizar la monotonía.
La aplicación de calor previo o incluso si está prescrita por su médico, alguna ligera
medicación analgésica, puede favorecer las fases iniciales del inicio de actividad.
En un programa de ejercicio aeróbico debemos tener en cuenta tres factores básicos:
1. Frecuencia: Generalmente se recomienda iniciar el programa con ejercicio tres veces
por semana en días no consecutivos, pero si su afectación es muy importante puede
ser necesario iniciar un programa diario de aún menor intensidad y duración. Cuando
aumente la duración de cada sesión podrá disminuir la frecuencia.
2. Duración: La mayoría de enfermos admiten un ejercicio entre 15 y 40 minutos que
sitúe su frecuencia cardíaca en la “zona de entrenamiento”. Es muy habitual marcar
un objetivo de 20-30 minutos. Esta duración permite el máximo beneficio
cardiovascular sin aumentar el dolor o la fatiga.
3. Intensidad: El ejercicio maximo debe establecerse en la zona comprendida entre el
60 y el 80% de la “Frecuencia Cardíaca Máxima” y debe monitorizarse durante el
ejercicio.
El ejercicio ideal para Vd. es aquel de bajo impacto (es decir, sin riesgo de producir lesiones
adicionales), ininterrumpido y rítmico, en el que Vd. se siente cómodo o incluso disfruta.

Centro Internacional de Medicina Avanzada – Servicio de Reumatología
Manuel Girona, 33 08034-BARCELONA Tf. 935 522 700
www.institutferran.org www.cimaclinic.com

martes, 24 de noviembre de 2009


Síndrome coronario agudo y música
Escuchar determinadas melodías disminuye la hipertensión, el ritmo cardiaco, los episodios de arritmias y la muerte súbita


Durante siete años, se ha analizado el efecto de la música en pacientes con síndrome coronario agudo sometidos a un proceso de revascularizació n. Las conclusiones han constatado que el corazón adapta el ritmo cardiaco al de la música y, con ciertas melodías, el cuerpo se relaja y adopta una sensación de descanso beneficiosa en estas situaciones. Estos resultados pueden revolucionar el silencio que se procura para los pacientes de las unidades de vigilancia intensiva.
Autor: Por JORDI MONTANER
Fecha de publicación: 22 de noviembre de 2009

La combinación de placas de ateroma y trombos puede ocluir las arterias coronarias y llegar a originar una serie de trastornos conocidos como síndromes coronarios agudos, que comprenden la angina de pecho inestable, el infarto agudo miocárdico y la muerte cardiaca súbita. El tratamiento se basa en la revascularizació n, un procedimiento para restablecer el flujo de sangre a los tejidos. El equipo de Predrag Mitrovic de la Universidad de Belgrado, sin embargo, parece haber encontrado una terapia complementaria: la música.
Música clásica
Tras someter a enfermos con cardiopatía a doce minutos diarios de música y seguir su evolución durante siete años, los investigadores descubrieron cómo, con un método sencillo y barato, se puede apoyar la recuperación de quienes tienen una salud muy delicada después de la revascularizació n. El éxito de la terapia consiste en la adecuada selección de los temas.
La música no sólo puede aliviar una depresión, sino actuar también como motor de la memoria y terapia coadyuvante para el Parkinson
Cada paciente, según el especialista serbio, requiere una melodía acorde con su situación: "En general, optamos por músicas que disminuyan la actividad del sistema nervioso simpático; Beethoven es la estrella, y los pacientes se sienten mejor tras la escucha diaria". Mitrovic asegura que la escucha atenta de determinadas canciones proporciona al organismo un beneficio colosal. Estudios previos ya habían confirmado que la música reduce la ansiedad, pero este último ha descubierto que entre los pacientes que la escuchan, las presiones sistólica y diastólica disminuyen de manera significativa, así como el ritmo cardiaco y los episodios de angina inestable, reinfarto, insuficiencia cardiaca y muerte súbita. Este estado del paciente, reduce también la frecuencias de las revascularizaciones .
Mejora la vasodilatació n
Mitrovic sugiere que el corazón adapta el ritmo cardiaco y la hemostasis (conjunto de mecanismos que controlan la pérdida de sangre del organismo) al propio de la música. Esto supone una especie de "enganche" que permite "descansar" a los barorreceptores (terminaciones nerviosas en las paredes de los vasos) encargados de adaptar la presión de la sangre a las distintas circunstancias. El cuerpo se relaja, incluso cuando el ritmo de la música sea intenso, "porque se apoya en él y adopta una sensación de descanso beneficiosa".
En parámetros clínicos, la escucha musical mejoró la vasodilatació n de los pacientes estudiados en un promedio del 26%, "más que el efecto de la risa, estudiado a través del visionado de DVD", aclara el especialista. Después de Beethoven, la música más vasodilatadora se decanta a favor de las canciones de estilo country. Este estudio ratifica una idea que se planteó hace siglos. Sin embargo, se detalla un efecto fisiológico que se debe tener en cuenta: la música heavy-metal puede contraer los vasos sanguíneos, pero con un efecto mucho menor (6%).
A buena parte de los pacientes revascularizados se les trata para evitar un accidente vascular cerebral (ictus); se desconoce si la música puede ejercer en ellos un papel neuroprotector.
NEUROLOGÍA Y MÚSICA

El neurólogo y escritor Oliver Sacks dedica a la música su último libro "Musicophilia: Tales of Music and the Brain" (Musicofilia, historias de la música y del cerebro). Inglés afincado en Nueva York, el autor de "Despertares" y "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero" (un relato sobre cómo afrontar una enfermedad neurológica), afirma que los seres humanos "somos una especie tan lingüística como musical". En este libro, analiza la relación que tiene la música con determinados trastornos. Sacks desvela fenómenos poco conocidos y nada divulgados, como las alucinaciones musicales, las melodías pegadizas que se convierten en bucles cerebrales, el síndrome de Williams o la amusia (incapacidad para escuchar música).
En el aspecto terapéutico, Sacks sostiene que escuchar música no sólo puede aliviar una depresión o levantar el ánimo, sino actuar también como motor de la memoria y terapia coadyuvante para ciertas enfermedades como el Parkinson, la encefalitis o el síndrome de Tourette. El autor destaca el caso de Martin, un enfermo con retraso mental profundo que aprendió de memoria más de dos mil óperas completas.